Desde que en el siglo XIX a alguien se le ocurrió añadir publicidad a un calendario, no hay hogar, negocio o institución que no tenga al menos uno.

A pesar de que todos los dispositivos modernos (ordenadores, tabletas, teléfonos móviles,…) incluyen calendarios de serie, no han podido desplazar al humilde calendario impreso, del que, año tras año, se incrementa su producción.

Tal vez sea que se nos va la vista hacia él cada vez que necesitamos recordar que día es hoy, o en que día de la semana cae tal fecha, o que nos es útil para anotar o marcar días especiales y citas. En realidad puede ser que simplemente lo colguemos de la pared porque se vería desnuda sin él, o para cubrir el hueco que, sin que hubiera sido nunca otorgado, pertenece por derecho propio al calendario.Almanaque pared promocional

La impresión digital ha venido en auxilio de la industria del calendario; año tras año descienden los calendarios prediseñados con fotografías de paisajes, bodegones, niños, animales,… y aumentan las de los calendarios totalmente personalizados con imágenes de las instalaciones o productos del promotor, en las que logotipos y lemas se integran a la perfección.

Se distinguen tres claros grupos de calendarios: de bolsillo, de mesa y de pared.

Los calendarios de bolsillo parecen buscar más la intimidad que el exhibicionismo. Escondidos en un billetero, bolso o cartera de mano, esperan pacientemente ser consultados por su propietario, con el que establecen una íntima relación después de centenares de consultas en su año de vida. Para algunos afortunados la vida continúa, después del año para el que fueron concebidos, como integrantes de una colección.

Los de sobremesa no se conforman con una relación con un único usuario y pretenden extender esta a un círculo cercano. La mayor superficie de impresión hace que podamos incluir más información e imágenes. Desde el simple calendario semestral, un pliego doblado y pegado con forma triangular, el completo de trece hojas unidas por wire-o, o el calendario perpetuo, hay una gran gama para colmar todas nuestras necesidades de comunicación y presupuesto.

Los calendarios de pared, los más ostentosos, intentan atraer las miradas de todo aquel que por allí pase. También aquí disponemos de una amplia gama: calendarios magnéticos para nevera y similares, calendarios con faldilla bimensual, calendarios mensuales, trimestrales, año vista,… Sin duda los más espectaculares son los de tres meses vista, grandes calendarios con tres faldillas independientes, con visor que señala la fecha del día, que nos proporcionan una inmejorable perspectiva sobre el mes actual, el anterior y el siguiente, y que son muy demandados por el público en general.

Asequibles y eficaces, los calendarios consiguen perpetuarse como herramienta publicitaria y de marketing, indiferentes al paso del tiempo que ellos mismos  ayudan a controlar. Un año de publicidad a un coste ínfimo.

Este año, calendarios. ¿Por qué no?

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